Lilian Zambrano2019/05/07

Juliette Gimon: la líder francesa que inspiró el nombre de un premio por su gran interés en ayudar a los niños.

El Fondo Mundial para la Infancia (FMI) establecerá el Fondo Juliette Gimon para el Liderazgo Valiente con el fin de honrar el espíritu que la antigua presidenta había llevado a su trabajo con niños y jóvenes de todo el mundo.


Los premios anuales de dicho fondo y los Juliette Gimon Courage Awards reconocerán a las organizaciones innovadoras que sobreviven y prosperan en contextos económicos, culturales o políticos especialmente difíciles, y cuyos equipos buscan promover la educación y la eliminación de la violencia y de la explotación de niños y jóvenes.

Los premios se otorgarán a organizaciones de base que se centren en cualquier tema que afecte a los niños y jóvenes en las áreas temáticas del FMI y a organizaciones que se centren en ampliar el empoderamiento de las niñas y/o que se esfuercen por lograr la equidad de género a través de la participación tanto de niños como de niñas.


Juliette se unió a la junta del Fondo Mundial para la Infancia en 2002 y fue presidenta de la junta entre 2007 y 2011. Su creatividad y dedicación a la filantropía inteligente infundió su carrera y su vida diaria.


A lo largo de sus años de servicio a FMI, Juliette compartió su pasión por mejorar las vidas de niños y jóvenes de todo el mundo y encendió esa misma pasión en otros.

En 2016, Juliette fue diagnosticada con cáncer de páncreas. Murió el 24 de febrero de 2018, a la edad de 45 años.


Su legado perdura en el Fondo Mundial para la Infancia a través del Fondo Juliette Gimon para el Liderazgo Valiente, una donación de más de un millón de dólares que ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación William y Flora Hewlett y otros donantes.

Embed from Getty Images

La familia de Juliette también hizo su aporte al sugerir que se donaran fondos para el Fondo Mundial para la Infancia (FMI) después de su muerte.


“Nos sentimos honrados de que la familia de Juliette haya sugerido donar al Fondo Mundial para la Infancia como tributo a su legado.”
— FMI.

Lilian Zambrano2019/04/15

Williams Ríos: el joven mago de la plastilina en Maturín, Venezuela.

Williams Ríos / Facebook.com

Williams Ríos es un joven venezolano de 17 años que desde muy temprana edad se destacó por su habilidad con la plastilina. Nos cuenta que comenzó a crear figuras de plastilina cuando tenía tan sólo 6 años, y que para ese entonces estaba en preescolar.


“Un día mi profesora Juanita nos dio a mí y a otros niños plastilina para jugar. Ese día me di cuenta de que me gustaba mucho la plastilina, y mis padres me compraron más para que así yo continuara haciendo figuritas en mi casa. Fui practicando con el apoyo de mis padres y fui mejorando la técnica hasta el día de hoy”, manifestó.


¿Pero qué lo inspiró a hacerlo?

Según Williams, lo que lo inspiró fue su propia curiosidad, el material y lo fácil que era trabajar con él para hacer cualquier figura imaginable o no; pero sobre todo, el contar con el constante apoyo de sus padres.


A la edad de 14 años, Williams ya había hecho alrededor de 350 piezas de plastilina: las figuras que crea el joven venezolano son en su mayoría animales de todo tipo, entre los que destacan dinosaurios, dragones, vacas, gatos, aves, entre otros.

figurasdeplastilina / Blogspot.com

Para crear las piezas de plastilina, Williams nos explica que, en primer lugar, debe seleccionarse la figura y buscar fotos (de todos los ángulos posibles) de esta. Después se procede a realizar la estructura en la pose deseada con alambres, y finalmente, se recubre y se le da forma con la plastilina a toda la estructura.


Una vez terminada la figura en bruto, hay que darle todos los detalles que hagan falta. Cuando los detalles estén listos, se le aplica pega blanca para que se conserve y tenga un toque brillante.


“A cada figura que hago le pongo mucho empeño, porque el resultado final me gusta mucho y es muy gratificante el terminar una figura y que quede tal cual como uno espera”, expresó.

figurasdeplastilina / Blogspot.com

El consejo que Williams les da a otros jóvenes es que si algo les gusta, no se detengan, que sigan sus sueños y que no permitan que nadie les diga que no pueden hacer algo que realmente les gusta.


Williams también exhorta a todos los padres de los jóvenes que tienen algún talento a que apoyen a sus hijos, para que al sentir ese apoyo, ellos se entusiasmen y puedan llegar a hacer grandes cosas.

Lilian Zambrano2019/04/13

Veraly: la chica de 15 años que convirtió su pasión por el boxeo en una herramienta de cambio

Global Fund for Children / globalfundforchildren.org

Veraly es una chica Guatemalteca de 15 años que proviene de una familia trabajadora de agricultores. Veraly afirma que cuando era pequeña, ella y su familia no tenían lujos, pero sus padres le dieron algo más importante: le enseñaron a valorar el trabajo duro y el compromiso.


Una de las cosas que más le gustaban a Veraly cuando era más joven era ayudar a sus abuelos en la granja. Veraly relata que un día ella y sus abuelos plantaron maníes, tomates, zanahorias, manzanas... de todo. Pasaron todo el día trabajando, desde el amanecer hasta el atardecer.

Embed from Getty Images

Gracias a sus abuelos Veraly se dio cuenta de que a veces las cosas que parecen más sencillas requieren mucho esfuerzo y que la vida tiene que ganarse, porque estar vivo es un privilegio.


Fue este año cuando Veraly decidió convertirse en boxeadora. Ella pensaba que éste era sólo un deporte de hombres hasta que vio a las mujeres practicando, gritando y peleando. Ella estaba fascinada, así que le dijo a su familia que quería intentarlo, y aunque pensaron que estaba loca, siempre la apoyaron.


En uno de los entrenamientos, otros jóvenes boxeadores le hablaron a Veraly sobre una organización llamada Jóvenes por el Cambio. Le explicaron que era para que los jóvenes se reunieran y supieran más sobre su comunidad y sus problemas. Ver cómo ellos, como jóvenes, pueden organizarse y contribuir a resolverlos.

“Lo más hermoso de todo es que al querer cambiar a los demás, al querer cambiar el mundo, terminé cambiando yo misma. Y cuánto más participaba en Jóvenes por el Cambio, más sentía que mi carácter estaba cambiando. Cómo estaba perdiendo el miedo a hablar, a expresarme, a ser yo misma. Aprendí a tener autoestima y a encontrar fuerza en el trabajo colectivo”.

— Veraly.


Ellos boxeaban y, al mismo tiempo, hablaban de equidad de género; que los hombres y las mujeres son iguales y que ambos sexos pueden hacer lo que quieran; que el cuerpo de una mujer no pertenece a nadie más que a ella misma; y que debe defenderse si es necesario, porque siempre tenemos que defender lo que somos.